lunes, 21 de enero de 2008

Los inescrutables caminos laborales

Es curioso ver como el mundo gira y gira con n-mil millones de gilipollas a bordo y a veces la confluencia cosmico-sideral-astrológica puede jugar malas pasadas a la estabilidad emocional del planeta. De todos los que no forman parte de ese conjunto acotado de n-mil millones de gilipollas es sabido que existe una constante universal que tiende a 1, la constante de Groening.

Efecto colateral de la inestabilidad en la constante de GroeningEstudiosos de todas las ramas de la ciencia y otras disciplinas de dudos rigor cientifico, tales como la psicología y psiquiatría, han llegado a la conclusión de que en una coordenada del continuo espacio-tiempo (cuando el espacio tiende a un cubil laboral) sólo puede coexistir una cantidad finita de individuos que puedan parafrasear a Homer y Bender. Dicha cantidad finita tiende a la constante de Groening. Todo lo que sobrepase por su límite superior dicho valor, causa irremediablemente un desequilibrio en la psique monótona del conjunto de individuos que los rodean. Como fuerza enfrentada, se genera un campo magnético que tiende a devolver el estado a la constante mencionada.

He ahí que un 28 de Febrero cualquiera, fui a dar con mis huesos en el puesto de enfrente del señor misántropo. Ese día algo extraño ocurrio en el mundo. Seguramente algún inglés estirado entró en una tienda de animales a quejarse por que su loro estaba muerto... En fin, que hubo una conexión mística, un encuentro único, un flechazo cósmico, y en general un descubrimiento de un tio raro de cojones. ¿Es raro?, sí, ¿es inaguantable?, muchas veces..., ¿es mártir?, sí, pero tiene ese algo que sólo alguien muy especial tiene, un magnetismo personal y un carisma que ya quisieran rajoyes, zapateros y demás. Amén de ser una de esas pocas personas que sin estar.... están.

- "He comprado una freidora capaz de freir un búfalo en 40 segundos..."
- "Tendrá todo el dinero del mundo, pero hay algo que nunca podrá comprar..."
- "Montaré mi propio parque lunar..."
- "De todos los amigos que he tenido...."

Y sin olvidar que es una de las pocas personas que me podría ganar en un trivial de Simpsons/Futurama. Y he aquí que retomamos el tema de la constante de Groening. Durante casi tres años, hemos compartido cubil laboral, y por ende, hemos desintegrado la estabilidad emocional de los que nos rodeaban con continuos chistes que nadie más que nosotros entendiamos... Como era evidente, la fuerza generada para retornar el universo a su equilibrio, nos ha ido distanciando poco a poco, primero fue la silla... luego fue la planta.. y por último, el universo ha vuelto a su ser al distanciarnos lo suficiente como para no afectar a la constante...

Pero hay algo con lo que la ciencia y la no ciencia no contaban... un servidor de correo lo suficientemente rápido... mua muah muah!!

Como te queremos Ventu! como te queremos.

jueves, 30 de agosto de 2007

Renovación de contrato

Hace un par de meses, recibí la inesperada noticia de que ibamos a poder actuar durante las fiestas de Alcorcón inagurando un anfiteatro recientemente construido. Era la primera vez que ibamos a actuar desde Julio del año pasado, debido principalmente a nuestro cambio de bateria.

El subirse a un escenario y durante una hora olvidarse de todas las miserias que te rodean para concentrarte en descargar toda la energía que puedas no tiene precio. Es una experiencia que sólo comprenderán aquellos que alguna vez lo hayan hecho. Los nervios que preceden al comienzo son sólo comparables a los nervios que acumulas ante un inminente polvo con la más guapa de tu clase/trabajo/secta/círculo. Sientes un cosquilleo en el estomago que de no controlarlo, seguramente te lleve a vomitar o a cagarte encima.

Una vez en el escenario coges tu instrumento, toses, y te lo cuelgas, miras a la gente que espera que comiences y pasas las manos por el mástil para comprobar el tacto. Notas que tu sudoración es tal que podría subir varios puntos el nivel de los embalses, lo cual no ayuda nada a poner tus dedos en los trastes adecuados. Toses. Te das la vuelta y te acercas al micro. Toses, notas que tienes la saliva con tal consistencia que podrías hacer croquetas con ella. Toses.

Entonces llega el esperado tac tac tac tac que marca la marcha atras irremediable. Das la primera nota y cuando notas el empuje de los amplificadores a tu espalda te corres irremediablemente. Los nervios se diluyen y con la primera estrofa que cantas, escupes ese molesto nudo que te atenazaba la garganta. No hay nada más, estás tú, tu música y el público.

Cuando terminas la primea canción, renuevas mentalmente el contrato que te une con tu vida y añades una nueva clausula prometiendote que esta no será la última vez.

Pues bien, todas estas maravillosas sensaciones no las volveré a sentir al menos durante las fiestas. Es lo que tiene tener un batería "prestado". Joder, mierda. Tendré que conformarme con ver a Stratovarius y cogerme un buen ciego por no llorar.

En fin, intentaremos sacar algo bueno y aprovechar el tiempo para terminar todos los temas, componer algunos más y seguir en la búsqueda de la "imagen corporativa" del grupo.

MIERDA

lunes, 27 de agosto de 2007

Comienzo de un final inacabado

Joder... ¿como coño se empieza un blog?... Bueno, de momento estaría bien obviar los "Joder" y los putos puntos suspensivos que me persiguen en cualquier escrito que hago. No se para que demonios los pongo si nunca hago uso de su funcionalidad, aunque quizás se deba a que mi vida en general si que cumple dicha funcionalidad.

Hoy me han hecho una pregunta a la que curiosamente no he dudado en contestar de una manera que me ha sorprendido a mi mismo:

Ente 1 : "¿Tu vas a estar toda la vida currando de informático?"
Ente 2 (Yo) : "Ni de coña, una de dos, o en 7-8 años me estoy pudriendo de pasta o me monto algún negocio que me motive"

La verdad es que a día de hoy veo, como imagino que verán la mayoría de los que están en este inframundo, que el sector está podrido, esta corrupto, vamos que no compila. No voy a entrar a contar las miserias de este trabajo, pues de todos son conocidas, aunque si que me pregunto cuantos de los que ahora estamos trabajando aquí lo estaremos dentro de diez años.

Yo desde luego no quiero ver como mi vida se diluye delante de un puto portatil y pegado a un móvil. No, aspiro a algo más, la verdad es que ni siquiera me importa ya la pasta... (mierda, lo he vuelto a hacer). Ya he abandonado la idea de tener una casa en propiedad así que el dinero ya no es tan importante (ventajas del alquiler). Ahora solo me falta vislumbrar que es lo que podría motivarme a madrugar todas las mañanas y a currar 12 horas diarias.

Quien sabe, quizás...